La queimada es una de las preparaciones más emblemáticas de la tradición gallega. Aunque su momento más arraigado es la Noche de San Juan, el 23 de junio, cuando se reúne la gente alrededor del fuego para recitar el conjuro y “espantar meigas”, lo cierto es que esta bebida se disfruta durante todo el año.
Muchos la preparan en invierno, como bebida cálida para reuniones y comidas largas, y otros la elaboran simplemente por el ritual, la magia del fuego azul y el espectáculo que acompaña su preparación. Tradición, comunidad y un gesto compartido que convierte aguardiente, azúcar y cítricos en una bebida cálida y aromática.
Para preservar la autenticidad, la receta se elabora con aguardiente de orujo o aguardiente de orujo envejecido, cuya intensidad y carácter vínico dan cuerpo a esta preparación. Con una botella de 50 cl, el formato habitual que comercializa La Alcoholera, se obtiene una queimada perfecta para 4–5 personas.
Receta de Queimada (50 cl de orujo envejecido para 5 personas)
Ingredientes:
•50 cl de aguardiente de orujo envejecido
•60–75 g de azúcar
•Piel de medio limón
•Piel de media naranja
•Opcional: unos granos de café o un toque de canela
Preparación:
1.Coloca el aguardiente en un recipiente resistente al fuego, preferiblemente de barro.
2.Añade el azúcar, las pieles de limón y naranja y, si lo deseas, los granos de café.
3.Prende fuego a la superficie con una cerilla larga.
4.Remueve lentamente con un cucharón de madera mientras arde. El azúcar se carameliza y la llama se vuelve azulada.
5.Puedes levantar el cucharón y dejar caer el líquido en llamas para lograr el efecto visual característico.
6.Deja que arda unos minutos, hasta que la mezcla pierda parte del alcohol pero mantenga su aroma.
7.Apaga el fuego cubriendo el recipiente o soplando con cuidado.
8.Servir caliente.
Conxuro da Queimada para los que quieran dar mayor veracidad al momento.
Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.
Demos, trasgos e diaños, espíritos das neboadas veigas.
Corvos, píntegas e meigas: bruxas furas,
chegas enformosas e feiticeiras.
Fogar de Satanás, súas guedellas,
chamádeas polos nomes dos seus donos:
poder do ar, terra, mar e lume.
A ti, lume, che fago esta chamada:
sebras de maldade e de perversidade
fuxide agora das nosas almas.
Escoade as vosas forzas malas
que teñen presas os seres da terra
para que a queimada quede limpa.
Por iso que baixo as chamas azuis
se rompan os malos agoiros.
Cando este brebaxe baixiña polos nosos gorxóns,
quedaremos libres dos males da nosa alma
e de todo embruxamento.
Forzas do ar, da terra, do mar e do lume,
a vós fago esta chamada.
Se é verdade que tendes máis poder
ca humana xente,
ficade aquí e agora,
cando esta queimada beirulle nos nosos beizos.



